miércoles, abril 26, 2017

Copy / Paste (Parte 2)


Todos los derechos de la imagen aquí empleada pertenecen al creador/creadora original, si lo/la conoces, por favor apóyalo/apóyala. La imagen fue tomada prestada de: http://danbooru.donmai.us/posts/2639669

La descarga comenzó tal cual estaba planeada y mi primer recuerdo del cambio fue verme a mi mismo recostado en la cama, enfermo y listo para partir. Estaba tranquilo, conforme, aun si en ese momento no había forma de saber si esto había funcionado o no. Sólo permanecí ahí, apaciblemente aguardando el final.

Los días pasaron y la descarga continuó.

La vida desde la perspectiva de mi nieta era aun peor de lo que esperaba. Malcriada, prepotente y sin el menor entendimiento de lo que la palabra esfuerzo significaba.

Puede sonar malvado, pero el saber que la estaba sustituyendo por una persona mejor me dio gran dicha en ese instante.

Los cambio se fueron dándose poco a poco. Y los preparativos de Jackson fueron, como esperaba, perfectos.

—Okay, el chip está instalado —nos informó tras realizar el trasplante—. Ahora sólo hay que esperar a que se descargue la información.

—Bueno, si eso es todo lo que tenías que hacer, ¿podrías darnos algo de espacio a mi abuelo y a mi?

—No tengo problema con retirarme, honestamente eso es lo que quiero. Pero ahora que el chip está instalado hay algunas cosas que deberías saber, ya que si tienes problemas con él… Bueno, ya sabes lo que pasará. Aunque realmente no es mi problema, así que hasta nunca princesita —declaró listo para marcharse.

—¡Espera! —ordenó mi nieta—. ¿Qué-qué quieres decir con “problemas”? ¿Qué acaso no dijiste que esto era fácil y seguro?

—No recuerdo haber usado esas palabras; sin embargo, si recuerdo haberte dicho que habría efectos secundarios dependientes de tu susceptibilidad a la descarga, ¿no?

—¿Efectos secundarios?

—Minerva, déjalo hablar.

—¿Y bien? —mi nieta tragó saliva—. ¿Cuáles son estos efectos secundarios? —preguntó irritada, intentado acceder a información que no tenía en su actual chip.

—Dependiendo de que tanto dependas de tu chip de memoria, podrías tener problemas en tu vida diaria. Además de que hay algunas actividades diarias que podrías olvidar o confundir por la sobrecarga de información. En especial porque, ahora que te has convertido oficialmente en la heredera máxima, tu estás a cargo del video funerario y esas cosas.

—¿Qué?

—La primera parte de la descarga, incluye el material de video y fotográfico que tu abuelo seleccionó para su video memorial. Por cierto, sólo por si acaso, tiene un candado. Por lo que si intentas borrarlas, también borraras la información bancaria de tu herencia. Así que una vez, que lo tengas a mano, descárgalo en tu computadora y mándalo a quien vaya a editarlo.

—E-Eso no suena tan malo… ¿Pero que era eso de actividades de la vida diaria?

—Ah, digamos que actividades básicas como vestirte, andar en tacones o cosas de higiene…

—¡¿Por qué no me dijiste eso antes?! ¡Acaso, también voy a olvidar como respirar o algo peor?! —gritó histérica.

—¡Es lo que trato de explicarte! —le contestó igualmente irritado—. No es nada tan extremo, sólo será un lapsus similar a estar ebria o… un como drogada, nada más. Y se pasará en poco tiempo… Creo.

—¡¿Drogada?! ¡?¿Ebria?! ¡¡¿CREES?!! ¡¿Sabes lo que algo así podría hacerle a mi reputación?!

—En realidad no me importa tu reputación, aunque para hacer una escena así frente a tu abuelo…
Mi nieta se congelo y se tragó su ira.

—¿Y bien? ¿Cuánto es “poco tiempo”?

—Podrían ser desde unos minutos hasta un par de días. Casi estoy seguro de que no llegará a una semana. Así que sólo tomate el día libre de lo que sea que hagas con tu tiempo, puedes llamarlo un retiro espiritual o lo que sea.

—¿Y lo de la vida diaria?

—¡Ah! Eso. Pues, no se que tan buena eres para recordar a tus “amistades” pero, sin tu chip supongo te sería incomodo hablar con personas cuyos nombres no recuerdas, ¿me equivoco?

Jackson dio justo en el clavo, pude sentir el sudor frío recorriendo la piel de mi nieta junto con un escalofrío naciente en la base de su columna.

—Así que tenia razón —suspiro—. Ahora abre el contenedor de tu viejo chip.

Mi nieta lo hizo y dentro encontró un pequeño camafeo con su chip instalado en el centro.

—¿Qué es esto?

—Es tu chip, tu abuelo me hizo configurar un encriptador para que pudieras accesarlo de manera remota y segura. Él incluso me dio ese camafeo para disimularlo como una joya o algo así.

Mi nieta suspiró tranquila.

—Ahora bien, por e nivel de seguridad, el camafeo sólo transmite en un radio máximo de treinta centímetros del chip de tu abuelo, por lo que, te gusté o no, la única forma de acceder a tu chip es llevando siempre el regalo de tu abuelo en tu pecho con orgullo.

—Entiendo —declaró intentando ocultar su furia—. ¿Algo más que deba saber?

—No en realidad, pero en caso de que necesites mi ayuda por alguna dificultad con la descarga… Tendrás que esperar a tener acceso a mis datos tras la descarga de los mismos.

—¿…? Entiendo. Si es todo lo que tienes que decir, entonces puedes retirarte.

—Con un placer —mi amigo, nos dejó a solas.

Dado, que mi nieta permaneció vigilante, puedo decir que mi muerte fue relativamente tranquila. Un ataque cardiaco fulminante y mi otro yo se unió al infinito.

Los preparativos para el funeral y el funeral mismo se llevaron a cabo sin problemas. Por lo que hasta ese punto, no hubo problemas que valieran la pena recordar.

Los problemas comenzaron lo la lectura del testamento.

Como era de esperarse, mi familia no estuvo de acuerdo con la distribución de la herencia, a pesar de lo generoso que era el monto del porcentaje otorgado.

La pelea jurídica y de influencias, sin embargo, fue aplastada cuando se les informó que cualquier intento de forzar la encriptación de los activos los haría desaparecer y que por consiguiente sólo el legitimo heredero, elegido por mi, tendría derecho a reclamar la mitad del total de la herencia.

Obviamente todos sabían que Minerva había sido la elegida y por ello hubo más de una amenaza e intentos fallidos de obtener su favor. Mas lo que no sabían era que ella no tenía realmente acceso al capital y ella se aseguró de mantenerlo en secreto, mientras disfrutaba de su parte de la herencia, en espera de la conclusión de la descarga.

Poco más de un mes había pasado tras mi muerte y la descarga aun se encontraba en curso aunque con algo de retraso. La personalidad de Minerva parecía ser más fuerte de lo esperado. Pero aun así, pude sentir la sobre escritura haciendo efecto.

Uno de los primeros momentos de estrés llegó por esas fechas. Mi nieta estaba preparándose para salir esa noche, cuando de repente no logró colocarse el bra. Puede no parecer mucho, pero para una chica que lo ha necesitado por tantos años a causa de su volumen, la frustración de tener que recurrir a la grabación de sus recuerdos para averiguar como colocárselo fue tremenda.

Lo mismo ocurrió cuando no logró mantener el balance en sus stilettos ni como aplicarse el maquillaje. En esas dos ocasiones se encerró en su departamento para practicar hasta recuperar su habilidad.

Después de eso, también hubo muchas ocasiones en que tuvo que acceder a las memorias en su camafeo porque no lograba recordar a sus “amigos”.

Algunas otra cosas que comenzaron a cambiar fue su gusto en café. Un día en lugar de pedir su usual capuchino, pidió un sencillo americano. Y algunos días se sorprendía a si misma leyendo la sección de finanzas en lugar de la de moda en el periódico.

Y quizá la más significativa para ella fue cuando no logró sentirse cómoda en sus usuales vestidos cortos y se resignó a quedarse encerrado por cinco días hasta recuperar su confianza.

Pero el proceso de sobre escritura continuo hasta que ella se derrumbó.

—¿Qué me está pasando? ¿Por qué esto tiene que ser tan difícil? Siempre fui buena con el abuelo, su dinero es mío por derecho. Entonces… ¿Entonces por qué no termina esta estúpida pesadilla? —se quejó frente al espejo—. ¡Ya se, es culpa de ese hombre! ¡Ese tal Jackson debió hacer algo! De seguro engaño al abuelo y cuando se quedó sin tiempo para robarle todo, planeo este ardid. ¡Si, eso tiene que ser! ¡Pero va a ver! ¡Me las pagara! ¡Ahora verá lo que esta princesita malcriada y maleducada, esta perra codiciosa puede… hacer! —tragó saliva—. ¿Qué…? ¿Qué fue eso? ¿Qué es esta verdad que acabo de decir? —se cubrió la boca asustada.

Los minutos se trastocaron y todo pareció paralizarse.

—¿Qué me está pasando? —se acercó al espejo aterrada y al ver sus ojos en el espejo, el porcentaje de descarga superó el cincuenta y cinco por ciento.

—Mi… Mi rostro, no, no puedo reconocerlo. Se que este hermoso y atractivo rostro es mío pero se siente como si fuera la primera vez que lo veo. Realmente soy una chica hermosa, ¿no es así? —se preguntó acariciando sus mejillas y labios.

—N-n… No, este no es el momento para esto, tengo que hacer algo… —bruscamente se alejo del espejo y el balanceo de su enorme busto la sorprendió.

¿Qué es esto? —se llevó las manos a sus pechos—. ¿Por qué tengo busto? ¿Y además es enorme? —tragó saliva, nerviosamente mientras los exploraba como si fuese la primera vez que los sintiera—. Un-un momento, soy mujer, siempre he tenido busto, pero por qué diablos… —Minerva vio su reflejo, el rostro rojo, excitado, una sonrisa discretamente pervertida mientras sentía sus manos acariciando sus recién descubiertos senos.

—N-no, esto está mal, pero si soy una mujer, eso significa que tengo una… —observó sus bragas en el reflejo y volvió a tragar saliva, nerviosa, pero tentada.

Caminó hacia atrás hasta tropezar con el borde de la cama y caer sentada en ella. Respiró profundamente, nerviosa y excitada. Entonces dejó sus pechos y llevó sus manos al elástico de sus bragas y comenzó a quitárselas.

—E… esto, se, se siente bien —dijo mientras comenzaba a acariciarse.

Aun puedo recordar la descarga de placer que sentí desde la perspectiva que tenía en ese momento.
Fue entonces que, se descubrió los pechos y comenzó a jugar con su pezón mientras se penetraba con los dedos.

—¡Ah! ¡AH! —gimió excitada—. ¿Cómo puede sentirse esto tan bien? ¡Ah! Esto es increíble. Se que he tenido muchos amantes antes y ni siquiera es la primera vez que me toco, pero esto es… simplemente… ¡AH!

Después de aquella orgiástica noche de auto exploración, el desenlacé quedó escrito.


. . .

Si les gustó este capítulo, por favor esperen el desenlace.
Y no olviden dejar un comentario para aumentar mi motivación.
Hasta el siguiente capítulo.


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