viernes, octubre 14, 2016

Belleza de Luna Llena


Todos los derechos de la imagen aquí empleada pertenecen al creador/creadora original, si lo/la conoces, por favor apóyalo/apóyala. La imagen fue tomada prestada de: http://e-shuushuu.net/image/850805/

Cuando la vi caer del cielo, no podía creerlo. Una celestial aparición, cual ángel resplandeciente, bajo la luz de aquella luna de plata.

O eso pensé hasta que comenzó a hablar con tono de niña mimada.

—¡Yuhu! ¿Qué tal? —me saludo con un tono tan casual que pareciera que nos conociéramos de años—. Tengo una pregunta para ti: ¿Quieres experimentar Halloween como jamás lo has experimentado antes?


Mi respuesta: una mirada carente de emoción.

—¡Hey! —reclamó aquella hermosa bruja de cabello escarlata—. ¿Podrías al menos lucir un poco más emocionado? ¡¿Acaso no te das cuenta de que ante ti se encuentra una belleza sobrenatural?!

—Lo siento —me disculpe rascándome la cabeza—, la verdad estuve impactado hasta que comenzaste a hablar.

—¿Eh? —soltó sorprendida.

—La verdad es que lo último que esperaba de una bruja era que esta hablar como una adolescente más.

—Shiiiiii… —siseó entre dientes molesta hasta que, después de respirar un par de veces, al fin se tranquilizo—. Bueno, no importa. ¿Puedes decirme tu respuesta?

—Lo siento, pero ¿puedes repetir tu pregunta? Y presentarte antes de eso, ¿de ser posible?
No estaba feliz, sin embargo debo apuntar que el infantil puchero que hizo al escucharme la hacía más linda que su sonrisa de niña popular.

—De acuerdo —aceptó—, mi nombre es Scarlet D’Vlair, una talentosa prodigio de diecisiete año, además soy la hija de la bruja del Bosque de Vlair. Y mi pregunta fue: “¿Quieres experimentar Halloween como jamás lo has experimentado antes?”

—¡Oh! —exclamé, fingiendo sorpresa, para después agregar un halago que la pusiera de buen humor—. La bruja de Vlair, ¡eres famosa!

—Ku, ku, ku —rió con su ego nuevamente inflado—, es bueno ver que incluso un simple mortal es capaz de reconocer la grandeza —declaró arrojando el largo cabello rojo frente a ella por sobre su hombro.

Y viendo frente a mi a un cliché tomar vida, no pude evitar aplaudir lenta y quedamente. Lo que hizo que el ego de aquella joven bruja se disparar aun más, al no percibir el sarcasmo en mi reacción.

—Pero bueno —aclaró su garganta y prosiguió—, ahora que haz entendido que estas frente a la realeza del mundo de las brujas, ¿cuál es tu respuesta?

—Halloween, ¿eh? —pronuncié antes de realmente comenzar a pensar.

La verdad nunca he sido de los que disfrutan de la fiestas, soy más del tipo callado que prefiere quedarse a leer un libro que salir a beber. De hecho, ni siquiera bebo, a pesar de ya tener veintidós años cumplidos. Pero si algo si soy es curioso y el hecho de que mi primer encuentro con lo sobrenatural sea una bruja ofreciéndome una oportunidad de vivir algo que ninguna persona podría vivir sin encontrarse con una bruja real me tenía intrigado. Pensé larga y tendidamente hasta que la bruja perdió la paciencia.

—¿Podrías apurarte? Tengo prisa, ¿sabes? Una persona tan importante como yo, no puede desperdiciar tanto tiempo esperando.

—Okay, de acuerdo —acepté con una mezcla de resignación y curiosidad—. Sólo dime: ¿cuál es el truco?

—No hay truco —declaró nerviosamente evitando verme a los ojos, mientras estiraba la mano para mostrarme las cuatro probetas en su mano, cada una con un extraño liquido color pastel dentro.
—Si no vas a decirme… creo que mejor no acepto.

—¡¿Qué?! ¿Te atreves a rechazarme, a mi, la gran bruja D’Vlair?

—Por favor, ¿quién aceptaría el brebaje de una bruja que miente tan mal como tú?

—Grrr.… —gruño molesta cual niña enberrinchada, posiblemente azorada por el hecho de que alguien se rehusara a hacer su voluntad. Una niña malcriada por donde la vieras. —De acuerdo —finalmente cedió—, Quiero que me ayudes con la fiesta, eso es todo.

—¿Segura?

—¡Así es! —declaró molesta—. Los zombis son una excelente mano de obra, pero no puedo controlarlos yo sola en diferentes áreas al mismo tiempo. Por eso estoy reclutando… “voluntarios”.
Honestamente, el titubeo antes de decir «voluntarios» me hizo dudar, pero la idea de ver zombis reales evitó que escuchara la alerta.

—De acuerdo, estoy dentro —acepté la oferta y tomé la probeta con el liquido color amarillo lechoso. Aunque una vez que lo tuve el mano, no puede evitar preguntar—. Por cierto, ¿para que es la poción?

—Es para que puedas pasar la barrera del bosque. Como de seguro sabes, la gente que se adentra mucho en el bosque suele perderse, la razón de ello es la barrera que evita que lleguen a la mansión dentro de la misma. Aunque a vez nos sorprendemos de que alguien logre llegar, más muerto que vivo, a alguno de los cobertizos abandonados en la periferia del lugar —suspiró encogiéndose de hombros como diciendo «que molestia»—. Aunque eso también ayuda a incrementar la mano de obra gratuitamente —declaró con una juguetona risilla.

—¿Y cómo puedo saber que no me quieres convertir en zombi a mi?

—¡Qué molesto! Si pensara en convertirte en zombi, no me molestaría en presentarme, ¡simplemente de mataría y te zombificaría con nigromancia!

—Su pongo que tienes razón en eso, pero ¿por qué todas tiene colores diferentes?

—Para saber que equipo de zombis voy a signar a cada “voluntario” —declaró irritada—. ¿Podrías simplemente beberlo? Tengo prisa.

—Okay —acepté molesto, destapando la probeta y bebiendo el contenido de un solo trago—. Esperaba algún sabor “raro” —declaré con sorpresa—, pero sólo es leche.

—Así es, leche de loba —sonrió alegremente.

—¿De loba?

—¡Exacto! ¿A casó no te siente más vivo ahora?

—¿Vi…? —me quedé sin voz al sopesar lo que había ocurrido—. ¿No vas a decirme que…?

—Así es, ¿acaso creíste que un simple mortal podría atravesar la barrera? —declaró enseñándome la lengua.

—Eso es tramp… —traté de espetarle, pero sólo pude sonreír con amargura al darme cuenta de que había caído en la trampa a pesar de mi reticencia a aceptar su oferta.

Caí sobre mis rodillas y apreté mi estomago cuando este comenzó a crujir.

La transformación comenzó con un escalofrío que erizó cada bello de mi cuerpo hasta que el mismo comenzó a caerse. Después un espasmo tras otro forzaron mis músculos a contraerse entre temblores. Aunque para mi sorpresa, en lugar de los fuertes y toscos músculos de los hombres lobo de las películas, mi cuerpo comenzó a tomar un aire más delicado.

Un gemido ahogado salió de mi boca cuando los temblores alcanzaron mi garganta. Era aterrador sentir todo mi cuerpo contrayéndose sobre si.

Fue entonces cuando pude sentir el efecto de la poción afectando mi estructura ósea. Sin embargo, los cambios fueron distintos a los esperados. Mi caja torácica se contrajo igual que mi cráneo y hombros, mientras mis piernas se alargaban y mi cadera se ensanchaban. Mi pantalón cedió exponiendo mis pantaloncillos, en contraste de mi camisa que ahora  parecía enorme sobre mi.

La última parte de la transformación me quitó toda duda de la cabeza. En el momento en que la tensión sobre mis músculos concluyó, mi piel se tornó más clara y suave.

Lo primero que noté, fueron mis ahora delicadas manos con hermosas uñas largas que casi parecían esmaltadas. Pero antes de que pudiera decir más, sentí la presión sobre mi caja torácica concentrarse en la musculatura y piel del pecho para ser liberada como un enorme par de encantadores pechos. Mientras que, la extraña sensación de expansión en mis caderas generó un efecto de succión que llevó mi jamás estrenada masculinidad hacia las profundidades de una jamás contemplada feminidad.
Ambas experiencias me hicieron gemir de tal forma que fue imposible no darme cuenta de cuando femenino era mi cuerpo. Aunque, dado que el ingrediente era leche de loba, la transformación concluyó con mi cabello creciendo, mis orejas estirándose hasta convertirse en orejas de lobo sobre mi cabeza y con una cola surgiendo de la parte donde debería terminar la columna vertebral.

—¿Pero qué es esto? —pregunté sorprendido de mi propia voz—. ¡Me convertiste en una chica!

—Una chica lobo, así es —sonrió con satisfacción.

—Pero…

—Ahora sólo hay que arreglar tu atuendo —declaró al apuntarme con una varita que sacó de algún lugar.

La transformación de mi ropa pasó en un abrir y cerrar de ojos. La tela se desgarró y se entretejió, cambiando a su vez de color y textura hasta dejarme envuelto en un vestido que acentuaba mi nuevo cuerpo.

—¡¿¿Pero que diablos?!! —exclamé expresando más emociones que nunca en mi vida.

—Deberías estar más agradecida —dijo la bruja con un puchero que ya no me resultaba tan atractivo—. Eres una belleza que casi rivaliza conmigo.

—Por soy un hombre, ¿qué se supone debo hacer ahora?

—Realmente eres una molestia, ¿acaso no tienes libido?

—Pero…

—Okay —apuntó su varita hacia mí e hizo aparecer una gema color sangre en el lazo sobre mis pechos—. Listo, con eso todos pensaran que siempre has sido una chica y además ocultaran tus rasgos lobunos de los ojos de los mortales.

—¡Pero no quiero ser una chica! ¡¿Y que quieres decir con ocultarlos?! ¿Qué acaso no desaparecen al desaparecer la luna del cielo?

—Los mortales y sus películas —farfullo la bruja ante mi—. La transformación de los licántropos no es reversible, aunque en realidad, hoy día ya nadie es transformado. La comunidad es muy estricta en ese asunto… Según he escuchado.

—Pero…

—¡Relájate! —ordenó al verme al borde de las lágrimas— En tu caso la transformación durará hasta el fin el último día de “La Peregrinación de las Almas”… dos días después del Sabbath. ¿En entendido?

—Okay —contesté cual niño regañado. Realmente estaba fuera de mi en ese momento, totalmente incapaz de reprimir mis emociones, como estaba acostumbrado.

—Y por último —apuntó su varita nuevamente hacia mi y alrededor de mi cuello apareció un collar—. Eso te guiará a la mansión.

 —¿Es que acaso ahora soy tu mascota?

—Eres muy molesta, me agradabas más como chico.

—¡Entonces regrésame a la normalidad!

—Ahora que recuerdo, tú no te presentaste —me ignoró.

—Soy “Samuel” —Fue tan raro escuchar una vos tan femenina pronunciar esas palabras.

—Supongo que tendrás que aceptar “Samanta” hasta que pase el efecto de la poción.

—Pero…

—Basta de peros y toma esto —ordenó y puso frente a mi cara un trozo de papel.

—¿Qué ese esto?

—Tu invitación, —declaró sonrojada— Una vez que termines de ayudarme a preparar la mansión, serás una invitada y podrás divertirte con el resto de las brujas y seres no humanos que asistan a la fiesta.

—¿En serio? —pregunté aceptando la tarjeta.

—Claro, puedes considerarlo tu pago por la ayuda.

—Gracias —acepté sonriendo por primera vez tras la transformación.

—No es nada, simplemente llega temprano mañana para comenzar los preparativos.

—Okay, aunque sólo puedo hacerlo en fin de semana. Como adulto tengo responsabilidades en mi empleo entre semana.

—¡Otra vez esa horrible palabra! —gruñó—. De acuerdo, pero más te vale dar todo de ti si no quieres que te castigue después —dijo y antes de que pudiera decir algo se elevó nuevamente por los cielos.
Sólo pude soltar una risilla ante su actitud de niña malcriada.

—Aunque ahora, ¿qué voy a hacer? —me pregunte a mismo, viendo el extremadamente expuesto escote en el vestido creado por la bruja D’Vlair. Curioso, coloqué mis manos sobre mis nuevos y exuberantes atributos y en ese instante me sonrojé cual tomate recordando lo que aquella chica me espetó «¿acaso no tienes libido?».

Realmente iba a ser una experiencia que jamás podría haber soñado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...