domingo, septiembre 18, 2016

Un Body Hopper Enamorado


—Ha-Hayato… —pronuncié el nombre de mi mejor amigo y de la persona de la que me enamoré.
Todo empezó cuando éramos muy chicos. En aquel tiempo yo era la victima de los niños abusivos dada mi frágil constitución. Mas Hayato siempre estuvo a mi lado para darme la mano, por lo que en realidad nunca lograron hacerme nada serio.

Siempre lo admire, él era para mi el prototipo de lo que un chico debía ser. Sin embargo esa admiración se convirtió en algo más, algo que no pude identificar ni aceptar hasta que me contó que le confesaría sus sentimiento a una chica.

Los celos se apoderaron de mi, pero resistí. Resistí hasta que escuché el abatimiento de Hayato escondido tras su siempre confiada risa.

Fue entonces que descubrí mi poder como body hopper. Cuando decidí confrontar a la chica que había rechazado a mi mejor amigo, en un vaivén de circunstancias no planeadas, terminé poseyéndola.

Al principio me asusté, pero no tardé en recuperarme al darme cuenta de la gran oportunidad que tenía frente a mi. Me acerqué a Hayato fingiendo ser aquella chica, y fingiendo haber cambiado de opinión lo invité a salir.

El vio a través de mi en muchos sentidos, pues justo después de aquella cita, justo después de decirme realmente se había divertido, justo cuando traté de robarle un beso, él me preguntó por mi verdadera identidad.

Fue difícil decirle la verdad, pero algo dentro de mi sabía que era mejor confesar todo en lugar intentar vivir una mentira.

Mi relación con Hayato se tornó horriblemente complicada, no hablamos por semanas. Pero cuando al fin decidió hablar conmigo, lo inesperado pasó: Me aceptó, aunque bajo términos muy especifico. Por un lado él sólo podía verme como su mejor amigo; sin embargo, siempre y cuando me encontrara dentro del cuerpo de una chica, él aceptaría ser mi novio. Y que novio…

—Yuki —pronunció mi nombre y me estremecí.

—¿Te gusta el cuerpo que elegí para esta ocasión? —pregunté mientras el continuaba haciéndome el amor en medio del salón de clases bajo la luz del atardecer.

—Tu gusto es increíble como siempre —declaró antes de seguir besándome, mientras que disfrutaba del voluminoso busto de la chica en la que me había convertido. —Sin embargo…

—¿Sin embargo…?

—Sin embargo es tu esencia dentro de ella lo que lo hace irresistible.

—Hayato —exhalé agitado mientras el continuaba penetrándome— te amo.

—Y yo te amo a ti, Yuki.

1 comentario:

  1. quedo excelente la historia

    me podría poner mas historia de costume gun esta dime gustaron muchos

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